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20-07-2026
Playa de Garaio
Planes para hacer en Álava en verano

El verano en Álava se disfruta al aire libre. Entre montes, viñedos, pueblos con historia, zonas de baño y rutas tranquilas, el territorio ofrece planes para todos los ritmos: para quienes buscan refrescarse, caminar, descubrir patrimonio o simplemente desconectar.

 

Aquí no hace falta elegir entre naturaleza y cultura. En una misma escapada puedes bañarte en una playa interior, pasear por una villa medieval, visitar una bodega, recorrer un parque natural o sentarte a contemplar el paisaje sin prisa.

 

 

Playas interiores para un día de verano

 

Sí, en Álava también hay planes de playa. Las playas interiores de Garaio y Landa, en el embalse de Ullibarri-Gamboa, son una de las opciones más apetecibles para los días de calor.

 

Además, las playas de interior de Landa y Garaio cuentan con Bandera Azul de la UE, un reconocimiento a la calidad de sus aguas, sus servicios y el cuidado del entorno.
 

Playa de Garaio 
Son espacios perfectos para pasar el día en familia, darse un baño, caminar junto al agua o descansar al aire libre. El entorno combina naturaleza, amplitud y esa sensación tan veraniega de preparar la toalla y dejar que el día avance sin demasiados planes.

 

También merece la pena acercarse a otros rincones de agua como el embalse de Albina o el entorno de Arratzua-Ubarrundia, donde lagos, rutas suaves y paisajes tranquilos invitan a bajar el ritmo.
 

Embalse de Albina

 

 

Rutas frescas y naturaleza para desconectar

 

Cuando el calor aprieta, los caminos entre agua, bosque y sombra se convierten en un gran plan.

Las Cascadas de la Tobería, en Andoin, son uno de esos rincones naturales que sorprenden por el sonido del agua y la fuerza del paisaje.
 

Cascadas de la toberia 
 

Otra opción ideal es acercarse al Parque Natural de Valderejo, en Añana, donde los senderos permiten descubrir desfiladeros, aves, montañas y uno de los entornos más especiales de Álava.

 

En Vitoria-Gasteiz, Salburua ofrece una alternativa perfecta para pasear sin salir de la ciudad. Sus humedales, pasarelas y recorridos permiten disfrutar de la biodiversidad en un entorno accesible y tranquilo.

 

 

Pueblos con encanto para caminar sin prisa

 

El verano también es un buen momento para descubrir los pueblos de Álava. En Rioja Alavesa, lugares como Laguardia, Elciego o Labastida combinan calles medievales, bodegas, viñedos y miradores naturales hacia la Sierra de Cantabria.

 

En la Llanada Alavesa, Salvatierra/Agurain invita a recorrer su casco histórico y descubrir joyas patrimoniales como la Iglesia de San Juan Bautista. En la Montaña Alavesa, Antoñana conserva el encanto de una villa medieval amurallada, con pasadizos, casas de piedra y el entorno de la Vía Verde del Vasco-Navarro.

 

Son pueblos para caminar sin prisa, detenerse en los detalles y dejarse sorprender por la historia cotidiana del territorio.

 

 

Patrimonio para descubrir otra cara de Álava

 

Álava también es un destino perfecto para quienes buscan cultura y patrimonio durante el verano. El Valle Salado de Añana permite descubrir un paisaje cultural único, donde la sal, el agua y la historia han modelado el territorio durante siglos.
 

 
La Torre de los Varona, la Iglesia de Tuesta, el Santuario de Estíbaliz o las iglesias pintadas de Gazeo y Alaitza son solo algunas de las paradas que permiten acercarse a la riqueza patrimonial alavesa.

 

Y si prefieres un plan urbano, Vitoria-Gasteiz ofrece murales, plazas, museos, parques y un casco medieval que se disfruta especialmente bien al atardecer.

 

Verano para saborear

 

Viajar por Álava en verano también es sentarse a la mesa. Vino en Rioja Alavesa, sal en Añana, producto local en ferias y mercados, miel, trufa, aceite y gastronomía de cercanía forman parte de la experiencia.

 

A veces, el mejor plan no es hacer muchas cosas, sino elegir una comarca, dejarse llevar y disfrutar de lo que aparece por el camino.
Este verano, Álava invita a refrescarse, caminar, mirar, saborear y descubrir el territorio con calma. Solo queda elegir el plan.

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20-03-2026
Iglesias y monasterios imprescindibles Álava
Iglesias y monasterios imprescindibles en Álava

Un viaje entre piedra, silencio e historia 

 

Álava es un territorio donde la historia no solo se estudia: se ve, se toca y se siente. Se alza en torres defensivas, se esculpe en capiteles y se esconde en criptas que guardan siglos de memoria. Desde templos románicos rurales hasta grandes catedrales góticas, el patrimonio religioso alavés es uno de los más ricos y sorprendentes del norte peninsular. 

Recorrer sus iglesias y monasterios es viajar por más de ocho siglos de arte, espiritualidad y arquitectura. Te proponemos un itinerario por algunos de los templos más emblemáticos que puedes visitar en Álava. 

 

 

1. Catedral de Santa María (Vitoria-Gasteiz) 


La Catedral “abierta por obras” 


En pleno Casco Medieval de Vitoria-Gasteiz se alza la
Catedral de Santa María, uno de los grandes iconos patrimoniales del territorio. Construida en el siglo XIII sobre el antiguo foso defensivo de la ciudad, su compleja estructura gótica ha marcado la historia urbana de la capital. 

 

Su innovador programa de visitas, “Abierto por obras”, permite descubrir su subsuelo, la cripta, las bóvedas góticas desde la entrecubierta, los trabajos de restauración y ascender a la torre, desde donde se contemplan el casco histórico, la Llanada Alavesa y los montes que rodean la ciudad. 

 

Más que una visita monumental, que también, es una experiencia para entender el origen y la evolución de Vitoria-Gasteiz, así como los problemas estructurales del templo y las soluciones aplicadas. 

 

 

2. Santuario de Estíbaliz (Llanada Alavesa) 


La joya del románico alavés 
 

En lo alto de una colina que domina la Llanada se encuentra uno de los grandes referentes del románico vasco: el Santuario de Estíbaliz. Su origen se remonta al siglo XII y su portada meridional, ricamente esculpida, es una auténtica lección de iconografía medieval. 

 

El enclave, además de su valor artístico, ofrece una panorámica abierta del territorio que invita al paseo y la contemplación. Un lugar donde arte y paisaje se funden con naturalidad.

 

 

3. Iglesia de Santa María de los Reyes (Laguardia) 


El pórtico policromado que emociona 
 

En el corazón de Rioja Alavesa, dentro de la villa amurallada de Laguardia, se esconde uno de los tesoros más singulares del patrimonio vasco: el pórtico gótico policromado de la Iglesia de Santa María de los Reyes

 

Protegido por una estructura que garantiza su conservación, mantiene una viveza cromática excepcional. Su visita permite comprender cómo eran originalmente muchos de los templos medievales, cuando el color era parte esencial del mensaje artístico. 

 

Una parada imprescindible si recorres Laguardia y sus bodegas subterráneas. 

 

4. Conjunto Monumental de Quejana (Aiaraldea) 


Espiritualidad y linaje 
 

El Conjunto Monumental de Quejana, vinculado al linaje de los Ayala, combina monasterio, torre-palacio y panteón familiar. Fundado en el siglo XIV, es uno de los enclaves medievales más relevantes del norte alavés. 

 

Su iglesia alberga sepulcros góticos de gran valor artístico, y el entorno rural que lo rodea refuerza la sensación de viaje en el tiempo. 

 

 
 

5. Monasterio de Santa María de Toloño (Rioja Alavesa) 


Historia entre montañas y viñedos
 

En la Sierra de Cantabria, entre crestas y vistas infinitas sobre los viñedos de Rioja Alavesa, se encuentran las ruinas del antiguo monasterio de Santa María de Toloño. 

 

Este enclave medieval, hoy parcialmente conservado, ofrece una experiencia que combina senderismo, paisaje e historia. Un lugar evocador donde el silencio y la montaña amplifican la sensación de pasado. 

 

 

6. Iglesia de Tuesta (Valdegovía · Añana) 


Fortaleza románica
 

La Iglesia de Tuesta impresiona por su monumentalidad. Su torre, casi defensiva, domina el paisaje de Valdegovía y la convierte en uno de los ejemplos más potentes del románico alavés. 

 

El interior conserva elementos escultóricos de gran interés y refleja la importancia histórica de este enclave en la comarca de Añana. 

 
 

7. Santuario de Oro (Gorbeialdea) 


Mirador espiritual
 

Situado en un entorno natural privilegiado, el Santuario de Oro combina patrimonio religioso y panorámicas espectaculares. Desde aquí se domina el valle y se percibe la estrecha relación entre espiritualidad y paisaje que caracteriza a muchos templos alaveses. 

 

Un lugar perfecto para unir naturaleza y patrimonio en una misma visita.

 

 
 

Un territorio que se visita en silencio 

Visitar iglesias y monasterios en Álava es recorrer el románico rural, el gótico urbano y la arquitectura religiosa ligada al poder señorial y a la vida monástica. 

Son espacios para observar los detalles, leer la piedra y detenerse. Lugares donde el arte no solo se mira, sino que se siente. 

Álava es un territorio donde la historia se eleva hacia el cielo… y también se esconde en cada rincón de sus templos. 

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10-02-2026
Camino Natural del Ebro
7 escapadas de fin de semana en febrero por Álava

Febrero es un mes perfecto para descubrir Álava con calma y disfrutar de un territorio que muestra su lado más auténtico: paisajes invernales, pueblos tranquilos, patrimonio con siglos de historia y planes que invitan a disfrutar sin prisas. 

 

Es tiempo de pasear sin reloj, observar el paisaje, sentarse a comer con calma y dejar que el entorno marque el ritmo del viaje. Te proponemos 7 ideas de escapadas de fin de semana, agrupadas por comarcas, para aprovechar el invierno y vivir Álava desde otra mirada. 

 

 

Montaña Alavesa
 

Naturaleza, silencio y paisajes abiertos
 

La Montaña Alavesa es uno de los grandes refugios de tranquilidad del territorio. En febrero, sus bosques desnudos, montes suaves y pequeños pueblos crean un escenario perfecto para desconectar y respirar aire puro. Aquí, el silencio también forma parte de la experiencia. 

 

Villas medievales como Antoñana o Peñacerrada conservan intacto su trazado histórico y permiten pasear entre murallas, calles empedradas y casas de piedra. La Vía Verde del Vasco-Navarro ofrece recorridos sencillos para caminar o pedalear sin prisas, mientras que el entorno del Parque Natural de Izki invita a descubrir uno de los marojales mejor conservados de Europa. 

 

La visita a Mina Lucía permite acercarse al pasado minero de la comarca y comprender cómo paisaje e historia han ido de la mano durante siglos. 

 

Una escapada ideal para amantes de la naturaleza tranquila, la historia y los destinos poco transitados. 

 

Centros de interpretación recomendados:
 

  • En Antoñana, el Centro de Interpretación del Ferrocarril Vasco-Navarro y oficina de turismo, con servicio de préstamo de bicicletas. 
  • En Korres, el Centro de Interpretación del Parque Natural de Izki, donde se pone en valor la riqueza natural, la flora, la fauna y la red de senderos señalizados. 

 

Próximamente, la comarca contará además con un tercer centro dedicado a los paisajes mineros de asfalto, completando la lectura histórica del territorio. 

 

Antoñana

 
 


 

Rioja Alavesa
 

Vino, patrimonio y pueblos con identidad
 

En invierno, Rioja Alavesa se disfruta a otro ritmo. Los viñedos descansan, el paisaje se vuelve más sobrio y los pueblos muestran su lado más íntimo y auténtico. Es el momento perfecto para escapadas gastronómicas y culturales, sin prisas ni aglomeraciones. 

 

Laguardia invita a perderse por su casco histórico, descubrir sus bodegas subterráneas y disfrutar de su patrimonio con calma. Villas amuralladas como Labraza o Salinillas de Buradón conservan el encanto medieval y ofrecen vistas privilegiadas sobre el entorno. 

 

El Camino Natural del Ebro permite recorrer tramos entre viñedos y ribera, combinando naturaleza y paisaje cultural. Las bodegas abren sus puertas para catas y experiencias que conectan el vino con el territorio y su historia. 

 

Una comarca perfecta para combinar cultura, paisaje y enogastronomía. 

 

Consulta el listado de bodegas visitables antes de tu viaje. 

 

Camino Natural del Ebro

 
 


 

Añana
 

Sal, historia y paisajes culturales
 

Añana propone una escapada diferente, donde el patrimonio se vive al aire libre y el paisaje cuenta historias milenarias. El Valle Salado de Añana, con más de 7.000 años de historia, es uno de los paisajes culturales más singulares de Europa y una visita imprescindible en cualquier época del año. 

 

Muy cerca, la Torre de los Varona completa la experiencia cultural de la comarca. Considerada uno de los conjuntos fortificados mejor conservados de Álava, este torreón-palacio de origen medieval permite acercarse a la vida nobiliaria del pasado. Restaurada y adaptada para la visita, conserva estancias, mobiliario histórico y detalles que ayudan a comprender cómo se habitaban y defendían estos espacios siglos atrás. 

 

El casco histórico de Salinas de Añana invita a pasear sin prisas, mientras que los caminos rurales y los paisajes abiertos del valle refuerzan la sensación de estar en un territorio con identidad propia, donde historia y naturaleza se entrelazan de forma natural. 

 

Una escapada ideal para quienes buscan lugares únicos, cargados de memoria y con un fuerte carácter patrimonial. 

 

Valle Salado

 


 

Aiaraldea
 

Torres medievales, naturaleza y tradición 
 

Aiaraldea combina patrimonio monumental y paisajes naturales de gran fuerza visual. El Conjunto Monumental de Quejana es uno de los grandes referentes históricos de la comarca, ligado al linaje de los Ayala y a la historia medieval del territorio. 

 

Las casas torre repartidas por la comarca recuerdan un pasado de linajes y defensas, mientras que museos y espacios culturales permiten profundizar en la identidad local. El nacimiento del río Nervión y el cañón de Delika ofrecen uno de los paisajes naturales más espectaculares de Álava. 

 

Artziniega, con su casco histórico bien conservado, completa una escapada que mezcla cultura, tradición y naturaleza. 

 

La Ruta del Txakoli de Aiaraldea añade además la posibilidad de descubrir viñedos del norte alavés y degustar unos vinos frescos, de color amarillo pálido y ligero toque carbónico natural. 

 

Airaldea

 


 

Vitoria-Gasteiz
 

Cultura urbana y patrimonio histórico
 

La capital alavesa es perfecta para una escapada cultural en invierno. Su tamaño manejable permite recorrerla a pie y descubrirla sin prisas. 

 

La Almendra Medieval y la Catedral de Santa María forman el corazón histórico de la ciudad, mientras que la Ruta de los Murales aporta color y arte contemporáneo al recorrido urbano. Museos como ARTIUM o el Museo de Bellas Artes completan una oferta cultural variada. 

 

La gastronomía local, los mercados y los bares del centro convierten Vitoria-Gasteiz en una ciudad acogedora también en los meses de invierno. 

 

Grafitti Vitoria-Gasteiz

 
 


 

Gorbeialdea
 

Bosques, mitología y montaña 
 

Febrero es un buen momento para conocer Gorbeialdea desde su vertiente más tranquila. El entorno del Parque Natural de Gorbeia ofrece paseos entre bosques y paisajes de montaña ideales para disfrutar del invierno con calma. 

 

La cueva de Mairulegorreta conecta el territorio con la mitología vasca y la diosa Mari, mientras que el Santuario de Oro ofrece vistas amplias sobre el valle. La vida rural, los productos locales y los pequeños pueblos completan una escapada auténtica. 

Gorbeialdea

 
 

 


 

Llanada Alavesa
 

Románico, pueblos y paisajes abiertos
 

La Llanada Alavesa sorprende por sus amplios horizontes y su riqueza patrimonial. El Santuario de Estíbaliz es uno de los grandes exponentes del románico en Álava, junto a las iglesias pintadas de Gazeo y Alaitza, auténticas joyas poco conocidas. 

 

Pequeños pueblos, caminos rurales y paisajes abiertos crean un entorno perfecto para pasear y disfrutar del invierno sin prisas. Es una comarca ideal para combinar cultura, patrimonio y tranquilidad. 

 

Llanada Alavesa

 
 


 

 

Álava, un destino para disfrutar también en invierno 

 

Febrero es el momento ideal para viajar despacio y descubrir Álava desde la autenticidad. Naturaleza, cultura, gastronomía y patrimonio se combinan en escapadas pensadas para disfrutar con calma y sin aglomeraciones. 

 

🌿 Álava, un destino para cada fin de semana. 

 


 

 

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